23 noviembre 2014

Esperar.

No se cómo decirlo.
A veces, mi Negrita está tan bien, que yo me olvido de que tiene cáncer.
O dicho de otro modo, ella me permite olvidarlo y me deja sentirme bien, y casi hasta feliz.
No me dice nada y todo anda bien.

Pero de pronto, un día, así de pronto,
(como ocurrió ayer) se enferma. Se enferma mucho.
Y ya no puede, ni puedo, fingir que no pasa nada, y que todo esta bien.

A veces, todo vuelve a ser como tantas otras veces, en que las cosas se ven negras.
No me queda más que esperar que dejen de serlo, y de verse así,
pues no hay nada que podamos hacer, sino esperar que este mal día pase, 
como ha pasado en ocasiones anteriores.

Sólo queda esperar que nuevamente pueda estar bien, 
y que el próximo fin de semana de nuevo insista en salir de trekking, 
ya que haciendo eso se siente tan feliz.

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1 comentario:

Sólo dilo, no te cortes...